El Ayuntamiento incrementará un 2,5% el tipo de gravamen del IBI, situándolo en el 0,819%. Esta decisión se ha tomado para adecuar el impuesto al contexto inflacionista y al crecimiento constante de precios que afecta a la economía. Aun así, este tipo todavía está muy lejos del límite máximo legal que se podría aplicar en el municipio, que es del 1,23%.