La reforma estatal de 2021 del impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, más conocido como impuesto sobre las plusvalías, ha hecho caer mucho la recaudación. En solo dos años, se redujo casi en un tercio, de 745.496 a 224.909 euros y, en el presupuesto de 2025, la previsión es que retroceda un 8,7%.